Dous dias depois do sapataço do Beiras no Parlamentinho de Cartom e um dia depois de que este saisse na imprensa (é dizer, num dia igual a hoje, dezassete anos atrás) o ínclito Carlos Luis Rodríguez (que daquela gastava bigode e escrevia em La Coz de Galicia) publicava umha pretensamente humorística coluna tentando ridiculizá-lo. Reproduzímo-la na íntegra para que as/os nossas/os leitoras/es a leiam e tirem as suas próprias conclussões:
=EL MIRADOR=
Entre Nikita Kruschev y Fred Astaire
CARLOS LUIS RODRÍGUEZCUANDO Nikita Kruschev dio su célebre zapateado en la Asamblea General de las Naciones Unidas, el representante americano tomó la palabra y, dirigiéndose a los intérpretes, solicitó que le fuera traducida la estentórea intervención del líder soviético. Nadie se ha preocupado de pedir la traducción del sonado alegato de Beiras en el Parlamento gallego, y aunque alguien lo hiciera no existe entre el funcionariado de la Cámara ningún zapatólogo ducho.
Si persiste don Xosé Manuel en su actitud de émulo invertido de Fred Astaire (la pareja de la Rogers hacía claqué con los pies) quizá el presidente de la Cámara deba contratar los servicios de un bailaor flamenco capaz de interpretar los mensajes del iracundo nacionalista. Un día el taconeo será por soleares, y eso querrá decir que el diputado está melancólico, taciturno, abatido, pobriño; en otra sesión parlamentaria el ritmo irá por bulerías, lo cual dará a entender que el inusitado bailarín se siente de buen humor y hasta es capaz de pactar con el PSOE de Cortizo.
Para pedir la palabra, el portavoz del BNG hará simplemente ademán de descalzarse, y bastará con que vuelva a colocar el zapato en su sitio (el pie) para que Victorino Núñez entienda que el orador ha terminado. Cuando al diputado le toque intervenir desde la tribuna de oradores en ocasión solemne, bajará ya descalzo de su escaño, como un musulmán que entra en la mezquita, y, para no estar en inferioridad de condiciones, el reglamento permitirá que emplee ambos zapatos en la alocución. En vez de darle la palabra, el presidente le dará el zapato:
-O señor zapateiro está no uso do zapato.
-Toc, toc, toctoctoctoc, toc, toc, toc!, ¿toc? Toctoc, toc, toooooc, toc.
-Gracias señor Beiras.
-Toc, toc.
-Non ten mais tempo. Retírolle o uso do zapato.
-¿Sí, señor Conde Roa?
-Deseo intervenir por alusiones.El carácter del debate exigirá un tipo de zapato adecuado, ya que no es lo mismo zapatear sobre la normalización lingüística, cuestión que requiere unos zuecos, que sobre la crisis pesquera (botas de agua), que en torno a la Administración única (borceguíes), que en relación con un tema menor, doméstico o poco trascendente, para lo cual bastaría con unas zapatillas o tenis. No sólo saldrá ganando el parlamentarismo, sino también las zapaterías.
Hay cabezas que piensan y otras que embisten, decía Unamuno. Pues a partir de ahora habrá zapatos andantes y zapatos elocuentes. Ya no se podrá decir ¡cómo habla Beiras! sino ¡cómo zapatea! Será absurdo aludir a su pico de oro porque su fluidez verbal reside en el zapato, como la de aquel Kruschev que, tras disimular con la zapatiesta su acercamiento a Occidente, fue zapateado por los Bautista Álvarez del PCUS. Historia magistra.
[La Voz de Galicia, SEX, 12-MAR-1993, pág. 11].
Patético! Nom achades?
No entanto, nesta coluna Carlos Luis Rodríguez (El Pluma) demonstra um profundo conhecimento da matéria e que, quando fala em calçado, sabe do que fala. Nom em vão levava muitos anos já a lamber as botas dos poderosos, tal e qual o imortalizara o genial Xesús Chichi Campos (um autêntico humorista, ele sim; o mais grande, com licença de Pepe Carreiro e Xaquín Marín quem, se reparades bem, compartilhavam página com Carlos Luis Rodríguez -e Carlos Casares- naquele dia):

Esta caricatura que do na atualidade colunista do El Correo Gallego e apresentador do programa d'A Galega Foro Aberto fijo o malogrado Chichi Campos (e que nós retiramos do Nº 31 da revista XO!, de Junho de 1999) foi reproduzida, a partir dum dado número, em todos e cada um dos números d'A Voz Que Para(va) As Bestas polos colegas e, no entanto, amigos do finado. Talvez em sinal de protesto por ter sido censurada (aparece sem o título, "Carlos Luís Rodríguez en acción", na página 45) no catálogo da exposiçom Xesús Campos, unha visión aguda e vertixinosa de Galicia, patente ao público no Museu do Povo Galego em Setembro e Outubro de 1993.
Infelizmente as palavras com que, hoje há dezassete anos, Carlos Luis terminava a sua coluna resultaram proféticas. Podem estar orgulhosos ![]()


Comentárom: